Dos cápsulas de tiempo
enterradas en las paredes

El nuevo ascensor de la Casa Madre

Por Sophie Rolland
Fotografías: Samantha Étane, Maria Gerbini

 

La cápsula de tiempo es un método de recolección y conservación de artefactos e información como evidencia para que sean descubiertas por generaciones futuras. Las cápsulas de tiempo generalmente son enterradas en ceremonias cele­bradas durante la construcción de casas, iglesias, hospitales o cualquier edificio importante.

El término «cápsula de tiempo» comenzó a usarse a finales de los 1930, pero la idea se remonta a las primeras civilizaciones de la Mesopotamia. De hecho, prueba de su existencia es la mención del concepto de la cápsula en la epopeya de Gilgamesh1. Gilgamesh es una de las historias más antiguas escritas en el mundo. La historia comienza con las instruc­ciones para encontrar la caja de cobre adentro de uno de los ladrillos en las paredes de Uruk. Esta caja contenía una tableta de lapislázuli, en donde se encontraba inscrita la historia de Gilgamesh.1  

La cápsula colocada en la primera piedra

Cerca de nosotros en el tiempo, en la ciudad de Montreal el 11 de octubre de 1911, una cápsula de tiempo fue enterrada durante la construcción de la École normale Jacques-Cartier (la actual Casa Madre de la Congrégation de Notre-Dame) en 2330 Sherbrooke Street West. Con el propósito de bendecir y proteger el edificio, colocaron en la mampostería del edificio una pequeña botella conteniendo medallas de santos.2  

Estos fueron los objetos de piedad encontrados en la pequeña botella:

Escapularios café y azul del Sagrado Corazón3; una cinta de San Amabilis4; un crucifijo; una estatuilla de la Santísima Virgen; una estatuilla de San José5; un rosario; medallas de San Juan Bautista, de Nuestra Señora del Socorro, de San Benedicto, de los Santos Ángeles, de la liga del Sagrado Corazón de Jesús, de San Gerardo Maiella, de San Gregorio, de Nuestra Señora de los Olivos, de la Santa Familia, de San Aloysius Gonzaga, de Nuestra Señora del Rosario, de San Alfonso, de San Francisco de Asís, del Divino Niño Jesús, del Sagrado Corazón de Jesús, de Nuestra Señora del Buen Consejo, de Nuestra Señora de los Buenos Estudios, de San José, de San Roch, de Jesús Redentor y una cinta de Santa Filomena.6  

La ceremonia se llevó a cabo el 11 de octubre de 1911. Estuvieron presentes en la ceremonia el Arzobispo Bruchésis, Arzobispo de Montreal, y los alumnos y maestros quienes llegaron a la Casa Madre en un tranvía especial.

Los maestros y estudiantes se reunieron en la gran escalera en frente de la sala de contratos y más de 100 trabajadores permanecieron en el corredor contiguo al Dépôt général. La primera piedra fue colocada en la gran entrada. El Arzobispo la bendijo y luego utilizó una pala dorada para cimentar la placa de hierro sellando la cavidad en donde fue colocada la pequeña botella conteniendo todos los papeles y objetos mencionados anteriormente.

«Yo bendigo no solamente esta piedra gravada con el monograma de la Virgen», dijo el Arzobispo, «bendigo también todas las piedras y el material que serán utilizados en esta construcción. También bendigo a todos aquellos que han con­tribuido en ella: arquitectos, contratistas, empresarios, traba­jadores, etc. (…) Finalmente, bendigo a los Caballeros del Santo Sulpicio y a las hermanas de la Congrégation de Notre Dame».

(…) todos los invitados firmaron las minutas mientras los alumnos entonaban el tradicional cántico de Nuestra Señora de las Escuelas. Luego nuestra Reverenda Madre distribuyó como recuerdo medallas y escapularios a los trabajadores, quienes estaban muy agradecidos.7  

 

La Cápsula en el Ascensor

 

Cemento remplazado por varios pisos de espacio vacío.

La tradición de la cápsula de tiempo continúa hoy en día. De hecho, más cerca de nosotros en tiempo, el martes 13 de noviembre de 2012, casi un siglo después del entierro de la primera cápsula, el personal y las hermanas de la Casa Madre fueron invitadas a una ceremonia de medallas,8 siguiendo la tradición de las CND que se remonta al siglo XIX. La construcción del nuevo ascensor de la Casa Madre fue la ocasión para realizar este rito antiguo. Las hermanas de la Administración General colocaron un bote de vidrio adentro de un ladrillo en la pared del agujero del ascensor conteniendo un mensaje firmado por ellas, una oración y medallas de Santa Marguerite Bourgeoys, la Santísima Virgen y San José. Identificaron los lados exteriores del ladrillo que contiene el bote.

 

 

Las miembros de la Administración General y la hermana Fernande Cantin durante la Ceremonia de Medallas.


 

Referencias

  1. La epopeya de Gilgamesh es una historia famosa de la antigua Mesopotamia (hoy en día aproximadamente donde se encuentra Iraq). Es una de las más antiguas obras de literatura conservadas. Fue escrita en acadio, en tabletas de arcilla, alrededor de los siglos XVII y XVII a.C. [regresa al texto]
  2. Se encontraron botellas similares durante la construcción de la Capilla Notre-Dame-de-Bon-Secours y el Villa Maria College. http://www.cnd-m.org/en/news/search.php?id=1335783194 [regresa al texto]
  3. Un escapulario (del latín scapula, hombro) se refiere a dos tiras de tela consagrada, algunas veces adornadas con imágenes de santos, unidas con dos cintas, de tal manera que pueda utilizarse alrededor del cuello. [regresa al texto]
  4. San Amabilis, vivió durante el siglo X, se le invoca contra incendios, enfermedades mentales y mordidas de serpientes. [regresa al texto]
  5. Era común invocar a San José (el padre de Jesús, que fue carpintero) para la protección de edificios. [regresa al texto]
  6. Anales de la École normale Jacques-Cartier, 1910-1926: 312.900.002, 118. [regresa al texto]
  7. Ibid, 115-116. [regresa al texto]
  8. Para más información relacionada con la cápsula de tiempo del ascensor, vaya a http://www.cnd-m.org/en/news/search.php?id=1335783194 [regresa al texto]
 
 

¿Qué hacen
las hermanas de
la Congrégation
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en el 2024?