Adaptación
de la introducción del libro de Patricia Simpson:
Margarita
Bourgeoys and Montreal, 1640-1665. Montreal: McGill-Queen's University Press, 1997.
(Traducción: Cécile Duplain,
C.N.D.) |
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Margarita
Bourgeoys, nativa de Troyes, antigua capital de la Champagne, había llegado en 1653 en
una Ville-Marie todavía naciente, y vivía entonces en el temor de todos los peligros a
los cuales estaba expuesta. La ciudad de Montreal que conocemos debe su origen a un grupo
de creyentes, unos hombres y mujeres de la Francia del siglo diecisiete, cuyo sueño era
compartir con los pueblos autóctonos del Nuevo Mundo lo que consideraban como su bien el
más precioso: su fe cristiana.
Es con la esperanza de realizar este objetivo que se empezó el
establecimiento de una colonia en Nouvelle-France, en la isla de Montreal. La fundación
debía encarnar el ideal religioso descrito en los hechos de los Apóstoles, de manera a
atraer a los Amerindios, como las comunidades de los primeros cristianos habían atraído
a los nuevos convertidos del mundo mediterráneo, al principio de la Iglesia. Es para
alcanzar este fin, que había sido establecida en Francia la Sociedad de Notre-Dame de
Montreal, en 1640, y que dos años más tarde, en mayo de 1642, Ville-Marie era fundada en
la isla de Montreal. |